Aunque parece claro que este instrumento proviene de Grecia, no se descarta la posibilidad de que haya sido llevado hasta la península helénica por gitanos itinerantes, y que tenga sus orígenes en el saz. El bouzouki es utilizado para la música y danzas tradicionales helénicas pero, desde hace unas tres décadas, está ganando mucho auge en la música tradicional de origen celta, lo cual le permite ser visto con frecuencia en numerosas sesiones y sobre el escenario, en países y zonas como Irlanda, norte de España, Bretaña, etcétera. La construcción del bouzouki ha evolucionado bastante; desde la pequeña y ornamentada caja de resonancia del griego hasta la sobriedad de la madera, y corte plano por detrás, del irlandés.